
(http://ele-zeta.com.ar/2009/02/17/el-magenta-no-es-un-color-es-un-invento-del-cerebro/)
El magenta no es un color visible, es un invento del cerebro
Nuestro cerebro traduce todo; y así como traduce las vibraciones del aire a sonidos, también traduce la frecuencia de la luz a colores. Por eso, una determinada frecuencia en la luz hace que veamos un color u otro.
Todos los colores tienen su propia frecuencia, Y cuando dos o más frecuencias entran a la retina al mismo tiempo, el cerebro saca un promedio de las frecuencias obteniendo una nueva frecuencia perteneciente a otro color en el espectro.
Entonces, si la retina capta al mismo tiempo ondas verdes y rojas, interpreta un amarillo que tiene una frecuencia de onda justo en el medio entre el rojo y el verde, como verán el el gráfico de abajo.
Eso pasa con todos los colores menos con el magenta. El magenta, es una interpretación del cerebro que sucede cuando la retina recibe las frecuencias de los dos extremos del espectro. Es decir azul y rojo o violeta y rojo.
Como verán en la imagen de los colores, el único color que falta es el magenta, y si observan la tira de colores como un carrusel, uniendo las dos puntas negras, verán que cada color tiene su némesis (su contrario) menos el verde.
Sin embargo, el cerebro, necesita crear un némesis para el verde ya que tiene cerrar el círculo de alguna forma. Ese némesis es el magenta.
Observen este experimento. Miren fijo, por unos segundos, el círculo magenta, luego desvíen la vista hacia algún fondo blanco.
Ese color verde, que estarán viendo, es el opuesto a lo que el cerebro interpreta como magenta. Sin embargo, no tiene una frecuencia determinada que lo distinga como color.
Nuestro cerebro traduce todo; y así como traduce las vibraciones del aire a sonidos, también traduce la frecuencia de la luz a colores. Por eso, una determinada frecuencia en la luz hace que veamos un color u otro.
Todos los colores tienen su propia frecuencia, Y cuando dos o más frecuencias entran a la retina al mismo tiempo, el cerebro saca un promedio de las frecuencias obteniendo una nueva frecuencia perteneciente a otro color en el espectro.
Entonces, si la retina capta al mismo tiempo ondas verdes y rojas, interpreta un amarillo que tiene una frecuencia de onda justo en el medio entre el rojo y el verde, como verán el el gráfico de abajo.
Eso pasa con todos los colores menos con el magenta. El magenta, es una interpretación del cerebro que sucede cuando la retina recibe las frecuencias de los dos extremos del espectro. Es decir azul y rojo o violeta y rojo.
Como verán en la imagen de los colores, el único color que falta es el magenta, y si observan la tira de colores como un carrusel, uniendo las dos puntas negras, verán que cada color tiene su némesis (su contrario) menos el verde.
Sin embargo, el cerebro, necesita crear un némesis para el verde ya que tiene cerrar el círculo de alguna forma. Ese némesis es el magenta.
Observen este experimento. Miren fijo, por unos segundos, el círculo magenta, luego desvíen la vista hacia algún fondo blanco.
Ese color verde, que estarán viendo, es el opuesto a lo que el cerebro interpreta como magenta. Sin embargo, no tiene una frecuencia determinada que lo distinga como color.
y de eso se deduce, por conocimiento tuteril y magenteristico que
Magentopulos no es un pleier visible, es un invento del cerebro de todos los pleiers chalectópilos que se juntan cada tanto a repartirse y repartirse papelitos plastificados sin cesar. Nuestro cerebro traduce todo; y así como traduce las vibraciones del aire a sonidos, también traduce la frecuencia de las alucinaciones que producen la ingesta automedicada de pastillines y la actividad repetitiva de repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego. Por eso, una determinada frecuencia en la luz hace que veamos un pleier magentopulosico. Algunos personajes en síndrome de abstinencia también han declarado ver pajaritos o seres similares sobre el hombro del pleier alucinado. Todos las alucinaciones tienen su propia frecuencia, Y cuando dos o más frecuencias entran a la retina al mismo tiempo, el cerebro saca un promedio de las frecuencias obteniendo una nueva frecuencia perteneciente al SEOR MAXIMO MAGENTOPULOS en el espectro. Entonces, si la retina capta al mismo tiempo ondas verdes y rojas, interpreta un amarillo que tiene una frecuencia de onda justo en el medio entre el rojo y el verde, como verán el el gráfico de abajo. Eso pasa con todos los colores menos con el magenta. El magenta, es una interpretación del cerebro que sucede cuando se realiza la ingesta automedicada de pastillines y la actividad repetitiva de repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego repartir papelitos plastificados, arrojarlos de a uno, juntarlo y luego la retina recibe las frecuencias de los dos extremos del espectro. Es decir azul y rojo o violeta y rojo. Como verán en la imagen de los colores, el único color que falta es el magenta, y si observan la tira de colores como un carrusel, uniendo las dos puntas negras, verán que cada color tiene su némesis (su contrario) menos el verde. Sin embargo, el cerebro, necesita crear un némesis. Y no sólo el cerebro, el mundo entero en su máxima proporción, dimensión,e xtensión, catalización, tristelmetización, morsetización, kuatorificación y circularización, necesita, precisa, exige y persigue psicótica y espasmódicamente la búsqueda del magentópulos ya que tiene cerrar el círculo de alguna forma. Ese némesis es el Seor Magenta. Observen este experimento. Miren fijo, por unos segundos, el once de copas, luego desvíen la vista hacia la sota de copas y automáticametne verán las VEINTE EN COPAS. Eso es lo que el cerebro interpreta como la actividad magentistica por excelencia. Sin embargo, eso no existe, no tiene una frecuencia determinada que lo distinga como pleier y/o uatapleier.

Que magenta ni magenta, Rosita y puto!!!
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