INA REVOLUTIONS
La crónica de hoy, como
toda historia con final feliz, merece que se la cuenta de atrás pa´ delante. Y está claro que será la crónica de un hecho
fundamental. Uno de esos momentos que
cada fin de año se recuerda en los anuarios. Sería mucho decir que va a
perdurar por los tiempos de los tiempos en los libros de historia, pero
seguramente en alguna peluquería de señoras viejas de Sáenz Peña, se la
podrá ver reflejada en algún pasquín de barrio.
Anoche,
a la salida del festival celebrado en "El Estanque" (porque acá vale aclarar que fue eso, un festival de
buen juego, de camaradería) se podía recordar como lo único más emocionante que lo
vivido allí, al final inolvidable de Argentina-Serbia en los JJOO de Atenas
en 2004, luego del doble memorable al vuelo de Ginóbili antes de la chicharra.
En un
despilfarro de jerarquía y claritud, la dupla Zulio-Orejón, Orejón-Zulio (de
aquí en más da igual a quién se nombre
primero o a cúal después), y mientras J. J. Kuato ya invernaba en sus aposentos, Elcarlo “no va a llover porque son cúmulus
nimbus muy altos” se servía la enésima copa y Norberto Enzo Morsetti fregaba
con la Mórtimer y el Querubín fragancia aloe-vera, daban por constituida la
nueva CD del INA.
Desde
la suspensión por 33 años y 2 meses a causa del golpe bajísimo contra los Zulio´s
Boys y por las constantes y recurrentes ausencias, Rogelio Arnaldo Ariel
Magentópulus dejo acéfalo su cargo. Cual escena del Rey León, cuando Scar y las
hienas llegaron al poder, los nuevos diretivos del INA dieron inicio a su
mandato.
Previo
a eso lo que se vio fue una jornada pletórica de amistá. Entre pizzas y
empanadas, alfajores y vinos de 15 pesos (que obviamente fueron cobrados al
doble al final de sesión) todo transcurrió en armonía. Sin peleas ni gritos,
con momentos deliciosos como cuando Morsetti se llevo una mano que no era suya
y entro los players restantes se sacaron los ojos para ver quien le ingresaba
el poroto por entre los fideos.
Ni el
doping positivo de los que bebieron de la pócima secreta de Laliliana pudo
opacar la fiesta. Precisamente fue ese cremoso líquido el que marcó los rumbos
de la noche. Mientras que a unos le provocó alteraciones neuronales que
redundaron en frases pa´ la posteridá -“lo
que sigue me chupa un huevo” (Elcarlo)-, -“Me parece que el alfajor tenía
ayaguasca (Kuato)” o el delicioso “vení que te muestro la vascongada” de J. J.
a una promotora de box que bien dotada desfilaba por la TV, a otros los dotó de
sabiduría y elegancia para llevar a la práctica las más bellas y elegantes
jugadas naiperiles de los últimos tiempos.
En lo estritamente barajeril, el Orejón se llevó la
copetineta con 2 de promedio y comanda el championá.
Salú y vamo arriba!
Salú y vamo arriba!
Tablas:


Seeeeee!!!!! INA REVOLUYIONS!!!!! ESSELENTE CRÓNICA!!!! FELICITACIONES, DELICIOSO RIPORT. UNA NORMIDÁ, REDATOR....
ResponderEliminarImpecable. Impronta Borgiana, Fontanarrosiana, con toques Principianos. De lujo.
ResponderEliminarHay gente (gente ?) que no se siente aludida y sigue sin aparecer......tendremos que ir a cascotear la rosadita ?
ResponderEliminarCascotiar!! Cascotiaaaaaaarrr!!!
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