Una nueva
fecha se disputó el pasado domingo en la sede “Conde del Dogor”. En lo
estrictamente tuteril, la copetineta fue para El Circular con una performance
de 9 puntos sobre 4 partidos disputados. La saeta rubia de Palermo,
irascible como de costumbre, entró en cólera en varios pasajes de la
tarde-noche cada vez que el local lo engrampó, triunfo ganador en mano, con esa
sabiduría “shaolín” que tanto le agradece la popu y el INA en su totalidá.
Pero la jornada vibró por otras cuestiones distantes de las barajas. El fulbo,
como cada domingo, estuvo presente. Unos minutos de suma intensidad se vivieron
cuando un grupo de seguidores de un equipo del ascenso gritó con alma y vida,
casi como los gritos del gran Tano Pasman (pero no tanto), las conquista de
Atlético de Rafaela… En fin, la justicia se hizo presente minutos después con
una exquisita chilena, sobre la chicharra, que dejó las cosas en su lugar y que
mostró al Orejón de Boedo festejando un gol xeneize.
En lo referente a lo gastronómico, la Fitu emitió un comunicado en las últimas
horas, en el que establece como obligatorio el abastecimiento de pistachos en
las próssimas 100 copetinetas. El delicioso tentempié fue la estrella de la noche.
Esta redacción no pudo confirmar un rumor que corrió durante la jornada y que
indicaba que Zulio, luego de las ultimas 4 indigestiones en dicha sede, habría
elevado una denuncia ante el organismo bromatológico correspondiente, con la intención
de que se prohibiera el consumo de empanadas típicas de la zona. En
principio la movida del inconstante zurdo salió bien, no hubo empanadas. No
obstante, la comisión de pedidos y delíverys de la “Conde del Dogor” se tenía
un as en la manga: Comida china.
Sin salsa agridulce para la empanaditas ni palitos para el arroz o el
chop-suey, los players se alimentaron sanamente. No puede decirse lo
mismo del impuntual Morsetti que tras su arribo deglutió, casi a la par,
papas fritas de paquete y porotos de mano mientras anoticiaba a Kuato de su
nueva condición de “Persona non grata” en la sede que regentea Laliliana.
Párrafo aparte para Miseria Norberto “El Beto” Magentópulus. Con una prolijitud
digna de una nadadora sincronizada de las zonas bajas de los pantanos de
Malasia, el jurista se llevó cada poroto que le pasó cerca. Haciendo valer el
viejo proverbio lusitano de “Poroto veo, poroto quiero”, el paladín de la
justicia con un 0/3 se retiro a sus aposentos. Como ya lo dijo un
gran filósofo salteño, “píntale la foto a los cachorros y te comes la maldición del
toropo”…
En resumen, deliciosa velada a la que solo le faltó la salsa agridulce.
Tablas en
breve.

Ssscelente crónica, algo teñida de parcialidá fulbolera.....
ResponderEliminarTablas al orejón!
El nuevo iNA está dando que hablar, lo parió
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